Atlacholoaya, Morelos.— Lo que durante años fue relacionado con el poder del crimen organizado ahora busca convertirse en una oportunidad para los jóvenes de Atlacholoaya.
El llamado “Rancho de La Barbie”, asegurado por la entonces PGR en 2009, atravesó un largo proceso jurídico hasta quedar en manos del Estado. En 2021, el inmueble, identificado como “Rancho El Paraíso” y con una superficie de alrededor de 2.5 hectáreas, fue incluido en un sorteo de la Lotería Nacional y ganado por una vecina de Jojutla.
Años después, el Gobierno de Morelos retomó el inmueble. La gobernadora Margarita González Saravia informó que su administración lo adquirió nuevamente a la ganadora, con el objetivo de darle un uso social y educativo.
El predio ya se encuentra delimitado y comenzó el proyecto para instalar un plantel de educación media superior, además de un Centro de Medicina Tradicional y espacios del Instituto de Pueblos y Comunidades Indígenas.
La transformación busca también cambiar el mensaje que durante años recibió la juventud de la zona. El lugar que alguna vez estuvo asociado con una figura del crimen organizado ahora pretende convertirse en un espacio donde los jóvenes encuentren educación y oportunidades.
“Darle la vuelta” al significado del rancho, como plantea el Gobierno estatal, implica mucho más que recuperar un inmueble: significa convertir un antiguo símbolo del crimen en un espacio para construir futuro.
La historia del rancho todavía tiene preguntas por responder, pero en Atlacholoaya ya comenzó una nueva etapa: del rancho ligado al crimen, a un espacio pensado para estudiar y preservar las tradiciones de la comunidad.






