El Gobierno de México impulsa una nueva discusión sobre los derechos de las audiencias, con una propuesta que busca fortalecer herramientas para quienes consumen contenidos de radio y televisión.
Entre los objetivos está que las personas puedan distinguir información de opinión, acceder a mecanismos de réplica y presentar inconformidades cuando consideren que sus derechos fueron afectados.
Sin embargo, la propuesta también ha generado críticas de quienes advierten que algunas regulaciones podrían afectar la libertad editorial de los medios y abrir la puerta a nuevas formas de control sobre los contenidos.
El Gobierno federal sostiene que no se trata de censura, sino de garantizar una mejor relación entre medios y audiencias.
Pero el debate sigue abierto:
¿Las audiencias realmente necesitan más protección o tienen la libertad de elegir qué contenidos consumir?
¿Regular los medios protege el derecho a la información o puede limitar la libertad de expresión?






